BLOQUE 2

¿Quién nos proporciona los bienes y servicios que necesitamos?

Ámbitos público y privado

Si os fijáis bien, estamos hablando de tantas personas y cosas necesarias para vivir bien que hay que poner un poco de orden. Hay necesidades que podemos satisfacer en nuestra casa y otras que satisfacemos fuera de ella.

6.

Leed la siguiente lista y señalad con una C aquellas necesidades que podáis satisfacer en casa o con la ayuda de vuestra familia o amistades.

• Jugar
• Hacer la tarea
• Someterse a una operación de apendicitis
• Recibir educación para completar la ESO
• Aprender a nadar
• Hacer el DNI o el pasaporte
• Aprender inglés
• Aprender a hacer una tortilla
• Merendar
• Ponerse una vacuna
• Patinar
• Controlar si tenéis fiebre
• Columpiarse, deslizarse por un tobogán…
• Apagar un incendio
• Recibir mimos
• Andar en bici por la ciudad
• Tener siempre ropa limpia disponible
• Llevar cada residuo a su lugar de tratamiento
• Que os encuentren si os perdéis en el monte
• Comprar cuadernos
• Celebrar vuestro cumpleaños
• Disfrutar de zonas verdes
• Celebrar las fiestas de vuestro pueblo, barrio o ciudad
• Ir a la playa
• Caminar por la calle y ver a pesar de que haya oscurecido

Las necesidades señaladas con una C corresponden al ámbito privado, es decir, nuestra casa, nuestra familia, nuestro círculo de amistades. Es donde, desde que nacemos, se nos ofrecen las cosas y los cuidados necesarios para que vivamos bien. Donde saben qué nos gusta y qué no, qué necesitamos para sentirnos felices, cómo cuidar nuestra salud en el día a día… Nuestra familia también nos proporciona una larga lista de bienes: una casa donde vivir, alimentos, ropa, juguetes, libros…, en función de sus posibilidades económicas.

7.

Imaginad que han pasado unos cuantos años y tenéis que organizar los gastos de vuestra casa con el dinero procedente de vuestro trabajo. A eso se le llama hacer un presupuesto, es decir, prever los gastos en que se va a emplear ese dinero. ¿Podéis escribirlos?

En el ámbito privado, realizamos gastos privados con nuestros ingresos privados.
Las necesidades que habian quedado sin señalar corresponden al ámbito público, el de los Ayuntamientos de pueblos y ciudades, las Comunidades Autónomas y el Estado, es decir, a las instituciones que organizan nuestra convivencia. Muchas de nuestras necesidades se cubren así, por ejemplo la sanidad, la educación, el alumbrado de las calles, el orden y la seguridad del tráfico, el transporte público… Son necesidades que las familias y las personas particulares no podrían satisfacer por sí mismas porque requieren de muchas personas, mucho conocimiento, mucho dinero y mucha organización.