EJERCICIO 3

Paraíso

Buscad en el diccionario el significado de la palabra paraíso.

Imaginad que podéis diseñar vuestro propio paraíso.

¿Cómo sería?, ¿cómo sería vuestra vida en ese lugar ideal?

¿Cómo sería la vida del resto de las personas en ese lugar ideal?

¿Podéis señalar tres características de cualquier paraíso?

Estupendo. Seguimos tirando del hilo de las asociaciones…

El periodista Iñaki Gabilondo realiza una reflexión sobre los llamados “Papeles del paraíso” Podéis verla en grupo grande y reflexionar en grupo pequeño a partir del texto escrito.

Iñaki Gabilondo – 09/11/2017

Santos o tontos

Los Papeles del Paraíso confirman que las tramas inventadas para esquivar los pagos fiscales gozan de excelente salud y que de nada están sirviendo las medidas acordadas por las grandes autoridades.

La ingeniería financiera sigue llevando ventaja. Los Papeles del paraíso, la voluminosa documentación obtenida por el diario alemán Süddeutsche Zeitung, y compartida por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, confirma que las tramas organizadas para esquivar obligaciones fiscales gozan de excelente salud, y que algunas empresas, de las más importantes del mundo, y un gran número de personalidades todopoderosas, incluyendo testas coronadas, las están utilizando para burlar la ley a través de paraísos fiscales. Los compromisos públicos de las autoridades para poner cota a estas prácticas son ridiculizados sistemáticamente. Ahora hace dos años de la cumbre celebrada en Antalya, en Turquía, en noviembre del 2015, el G20 anunció de forma muy campanuda la elaboración de un sistema impositivo justo a escala internacional. Pero mientras lo hace, lo ultima o lo aplica, el gran dinero se sigue moviendo sin mayores dificultades por la isla de Man, Malta, Caimán, Jersey y otros refugios similares.

Los ejércitos de abogados de Facebook, de Apple, de Nike, de la Reina de Inglaterra, del Príncipe Carlos, del piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton, de otras gentes con muchos posibles y sus artefactos jurídicos para optimizar beneficios, no parecen estar al alcance del brazo de la ley. La sangría es enorme. El profesor de economía de la Universidad de Berkeley, Gabriel Zucman, cuenta en Le Monde que el 40% de los beneficios de algunos gigantes multinacionales se deslocaliza en paraísos fiscales. La sangría es impresionante. Se calcula que la Unión Europea pierde 60.000 millones de euros anuales por este agujero. Y además, puñetazo de regalo para la ciudadanía, los impuestos evadidos se tienen que compensar. ¿Cómo? Pues muy sencillo: con más impuestos a las clases medias y más recortes en gasto público. Si les apetece enfadarse un poquito más, le recomiendo el último informe de Intermon Oxfam. Es magnífico. Usted llegará a la conclusión de que somos santos o tontos.

Tal vez os resulte un poco difícil este texto. Para entenderlo, vamos poco a poco y como siempre, buscando el significado de la siguiente lista de palabras y algunas otras.

Podéis contar, como siempre, con el apoyo de vuestro profesor o profesora, vuestra familia, el diccionario, la red…

  • Ingeniería financiera
  • Tramas
  • Obligaciones fiscales
  • Impuestos
  • Optimizar beneficios
  • Deslocalizar
  • Evasión de impuestos
  • Elusión de impuestos
  • Recortes en gasto público

¿Cómo resumiríais en dos o tres líneas el comportamiento de las grandes empresas y fortunas que describe el artículo?

¿Qué explicación le dais a ¿Santos o tontos?, el título del artículo?

Como veis, con la palabra paraíso se crea otra metáfora, paraíso fiscal.

¿Conocéis esta expresión?

¿A qué os suena?

El 6 de diciembre de 2017, el diario El Mundo informaba de la elaboración por parte del Ecofin, Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea, de dos listas. Una, la lista negra, con 17 países considerados paraísos fiscales y otra, la lista gris, con otros 47 países, que cumplen las condiciones para serlo pero se comprometen a mejorar su legislación.

Lista negra

Santa Lucía, Barbados, Granada, Trinidad y Tobago, Mongolia, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, Macao, Túnez, Guam, Samoa, Palaos, Bahrein, Panamá, Islas Marshall, Namibia, Samoa Americana.

Lista gris

Albania, Andorra, Armenia, Aruba, Belice, Bermuda, Bosnia y Herzegovina, Botsuana,
Cabo Verde, Islas Caimán, Islas Cook, Curazao, Islas Feroe, Fiyi, Macedonia, Groenlandia, Isla de Guernsey, Hong Kong, Isla de Man, Jamaica, Jersey, Jordania, Liechtenstein, Malasia y Labuan, Maldivas, Mauricio, Montenegro, Marruecos, Nauru, Nueva Caledonia, Niue, Perú, Omán, Qatar, San Vicente y las Granadinas, San Marino, Seychelles, Suiza, Serbia, Suazilandia, Taiwan, Tailandia, Turquía, Uruguay y Vanuatu.

Es importante destacar que en marzo de 2019 los ministros de Hacienda de la UE actualizaron este listado de países y territorios no cooperadores en materia fiscal. Es decir, la confección de la lista es un proceso dinámico, que continuará en los próximos años.

Ver: https://europa.eu/rapid/press-release_IP-19-1606_es.htm

 

¿Podéis situar todos estos paraísos en el mapa?

El mismo día, el periódico El País recogía estas declaraciones:

“Esas listas son un progreso sustancial”, explicó el eurocomisario Pierre Moscovici. “Pero sigue siendo una respuesta insuficiente ante la escala de la evasión fiscal global”, admitió. “Habrían sido preferible medidas más contundentes”, abundó el vicepresidente comunitario, Valdis Dombrovskis. Los ministros no quisieron ir más lejos. En parte porque en la propia Unión no hay paraísos, pero sí limbos fiscales: Luxemburgo y Malta se opusieron a sanciones más rotundas. Irlanda y Holanda dan todo tipo de facilidades para la elusión fiscal. Y algo parecido ocurre con territorios vinculados al Reino Unido, como Bermudas, Islas Caimán o las Islas del Canal, que quedaron fuera de la lista negra en lo que se considera una victoria diplomática de Londres.

Oxfam Intermón criticó con dureza la insuficiente ambición de la UE: “Es sorprendente que en la lista negra haya solo países pequeños o economías emergentes, mientras que algunos de los paraísos fiscales más reconocidos se escapan a la lista gris”, afirmó Susana Ruiz, responsable de justicia fiscal de esa ONG. Bruselas se propone evaluar constantemente a esos países para garantizar que aprueban las reformas a las que se han comprometido.

Precisamente, la ONG Oxfam Intermón en el informe ¿Beneficios para quién? al que alude el periodista Iñaki Gabilondo, intenta explicar para qué sirven los paraísos fiscales y aporta una definición en base a reflexiones propias y de otras ONG como Tax Justice Network o Eurodad.

¿Para qué sirven los paraísos fiscales?

• Facilitan la ocultación de capitales que no quedan gravados (que no pagan impuestos) en su lugar de origen.

• Permiten a grandes empresas desviar artificialmente beneficios utilizando los vacíos legislativos, las grietas e incoherencias en los sistemas fiscales internacionales y sacar provecho a tratamientos privilegiados de determinadas rentas (por ejemplo, a los rendimientos generados por la propiedad intelectual y otros intangibles).

• Son una vía para esconder entramados de actividades criminales o delictivas.

Una definición del paraíso

• Baja o nula tributación, es decir, las empresas radicadas en paraísos fiscales pagan pocos o ningún impuesto.

• Ventajas fiscales para los no residentes, sin necesidad de justificar una actividad económica sustancial y real. Es decir, se puede abrir una empresa en un paraíso fiscal, con, por ejemplo, un millón de euros aunque esa empresa sea solo un nombre. Así, ese millón de euros deja de pagar impuestos en su país de origen.

• Falta de cooperación con otras administraciones tributarias, es decir, lo que pasa en el paraíso, se queda en el paraíso. No se cruzan datos con otras administraciones.

• Opacidad: marcos legales que permiten la no identificación de las entidades registradas ni de sus titulares o propietarios de los activos. Es decir, las actividades que se realizan y las personas implicadas permanecen en el secreto.

En la introducción del informe de Oxfam Intermón encontramos también estas palabras pronunciadas en 2016 por Joe Biden, el entonces vicepresidente de los Estados Unidos, dirigidas a los responsables de las grandes empresas.

“La desigualdad se debe en gran parte a la elusión fiscal y los paraísos fiscales. Esto no solo atañe a la equidad tributaria, sino también al crecimiento económico… Posiblemente no os guste oír esto, mantener miles de millones en paraísos fiscales será bueno para vuestros accionistas, pero supone un robo a vuestros países de origen. Así que traedlos de vuelta, invertidlos en las comunidades en las que vivís».

¿Qué características tendría a vuestro juicio un sistema impositivo justo a escala internacional?

Un pequeño cálculo para situarnos. Según el artículo de Gabilondo,

“Se calcula que la Unión Europea pierde 60.000 millones de euros anuales por este agujero“.

Si los Presupuestos Generales de España se elevaron en 2017 a 343.103 millones de euros,

¿Hasta qué día del año permitiría esa evasión fiscal sostener el gasto público español?

En nuestro entorno más cercano, los Presupuestos Generales Navarra para 2018 ascienden a 3.883 millones de euros.

¿Durante cuánto tiempo podría sostener el dinero evadido el gasto público de nuestra comunidad?

La función de los impuestos

Las personas podemos satisfacer una parte de nuestras necesidades con nuestros propios recursos. Pero hay otras necesidades: hospitales, escuelas, plazas, calles asfaltadas, abastecimiento y saneamiento de agua, gestión de residuos, policía, pensiones, mantenimiento de espacios naturales, etc., cuya satisfacción individualizada no resulta posible y es preciso atenderlas de forma colectiva. Mediante los impuestos, cada persona aporta una parte de sus ingresos, para sostener el gasto público que garantiza la atención de esas necesidades.

De este modo, se trabaja para lograr la igualdad de oportunidades para el pleno ejercicio de los derechos políticos, económicos y sociales por parte de la ciudadanía. Con los impuestos, en definitiva, se contribuye a hacer realidad los principios de justicia y equidad mediante las aportaciones solidarias que la Comunidad Foral exige a todas las personas.

Todas las personas tienen derecho a beneficiarse por igual de los bienes y servicios públicos (por ejemplo, las autovías o los hospitales), independientemente de que hayan pagado más o menos impuestos, de que tengan mayor o menor capacidad económica. E incluso, en el caso de los servicios sociales o el seguro de desempleo, las personas beneficiarias de estas prestaciones públicas son los ciudadanos y ciudadanas con una capacidad económica menor. Por eso, se dice que el gasto público cumple una función redistributiva, ya que supone la transferencia de recursos de las personas con capacidad económica a las menos favorecidas.

Los impuestos se recaudan para hacer frente al gasto público, y la finalidad del gasto público es conseguir mayor desarrollo económico y bienestar social. Por tanto, los impuestos no son solamente una obligación legal, sino que materializan la práctica de los valores y el compromiso con los demás y el espacio común. La obligación de cumplir con las normas tributarias es una cuestión ética y legal.

Además, los impuestos permiten que exista una mayor igualdad de renta y riqueza entre la ciudadanía. Esto es lo que se conoce como función redistributiva de los impuestos. El principio de igualdad determina que las personas con igual capacidad económica han de pagar la misma cantidad de impuestos y que las personas con distinta capacidad económica han de pagar distinta cantidad de impuestos. Así, la Constitución determina también el principio de progresividad, es decir, que quienes más dinero tengan deberán aportar más al fondo común para el pago de los bienes y servicios públicos.

¿Conocéis alguna situación concreta o algún servicio que te parece que necesitaría más aportación de dinero público para mejorar?

Hasta ahora, hemos hablado de grandes cifras y decisiones que quedan fuera del ámbito de una gran mayoría de personas, pero si recordáis, partíamos de una hipótesis, suponíamos que es bastante posible que socialmente, los comportamientos y valores se repitan a diferentes escalas, de modo fractal.

Si tiramos del hilo del fractal, en nuestra pequeña escala, la de las ciudadanas y ciudadanos de a pie, de las familias, de las pequeñas empresas, de los trabajos que se realizan en nuestras casas como por ejemplo reparar un electrodoméstico, pintar las paredes o reparar el coche caben comportamientos responsables o fraudulentos, de evasión de impuestos.

Os proponemos que busquéis el significado de dos expresiones: trabajo sumergido y trabajos que se realizan sin factura.
Podéis dividir la investigación, una parte de la clase se ocupará de una cuestión y otra parte de la otra. Os proponemos que realicéis la investigación en casa a partir de las siguientes preguntas:

Dos de los comportamientos de evasión de impuestos a pequeña escala son el trabajo sumergido y el que se resume en la expresión ¿con con factura o sin factura? Ambos tienen que ver con lo que se denomina dinero negro.

La expresión dinero negro o dinero B se refiere a aquel dinero que no consta registrado en ninguna parte, es decir, que no consta ni en nóminas, ni facturas, no pasa por el banco y no deja huella y por lo tanto no paga los impuestos que le corresponden.

Trabajo sumergido

• ¿Qué significa trabajo sumergido?
• ¿Podéis poner algunos ejemplos diferentes?
• ¿Qué supone para la persona que emplea?
• ¿Y para la persona empleada?
• ¿Supone algún ahorro para alguien?
• ¿Qué ventajas creéis que ofrece? ¿Y qué desventajas?
• ¿Por qué creéis que se ofrece este tipo de trabajo?
• ¿Por qué creéis que se acepta este tipo de trabajo?
• ¿Os parece una forma de trabajo deseable y justa? ¿Por qué?
• ¿De qué forma el trabajo que cumple con la ley contribuye con los gastos generales del estado? ¿Qué impuestos paga?

¿Con factura o sin factura?

Imagina que se estropea el frigorífico y viene una persona a arreglarlo. Al terminar su trabajo, cuando le preguntas ¿cuánto le debo?, esa persona te contesta: ¿con factura o sin factura?

• ¿Qué significa con factura?
• ¿Cómo se paga más dinero, con o sin factura? ¿Por qué?
• ¿Qué obligaciones tiene la empresa reparadora a la hora de cobrar su servicio?
• ¿Qué hace la empresa con el IVA que cobra al cliente?
• ¿Cada cuánto las empresas y personas obligadas a facturar con IVA deben declararlo a Hacienda?
• ¿Qué obligaciones tienen las personas que reciben servicios y trabajos a la hora de pagarlos?
• ¿Qué derechos se derivan de pagar con factura, es decir, legalmente?
• ¿Por qué es importante pedir las facturas de los servicios y trabajos que contratamos?
• ¿Qué supone para la sociedad cada una de las opciones?
• ¿Por qué creéis que se ofrece y se acepta en ocasiones el pago “sin factura”?